martes, 29 de octubre de 2013

UN POCO DESPISTADA

El día de hoy era para pasear..la niebla de la mañana impedía ver la ciudad de una manera diáfana..parecían las siluetas dibujadas de los edificios, un ejército de informes nubes enormes..sonaba Enrique en el coche y yo pensaba en Alonso Quijano..el pobre hombre.. arremetiendo contra aquellos gigantes..tan similares..suponía..a las sombras que yo veía delante de mí..imbuida en este pensamiento..se me olvidaba que llegaba una hora tarde a trabajar..estoy últimamente un pelín despistada..giré a la izquierda en el último lugar que se me permitía para dirigirme al aparcamiento más cercano y volando..no sin antes olvidar la matrícula del coche y tener que desandar mi camino para poder sacar el ticket de aparcamiento..llegué a la oficina. Últimamente estoy un poco despistada..pasó la mañana por millones de llamadas telefónicas..el mismo muchacho que iba y venía con un problema de nómina que a punto estuvo de hacerme perder la paciencia y las ganas de hablar por teléfono con otras dependencias..dos mil quinientos papeles y archivos..tres mil correos electrónicos..dos reuniones y un desayuno que no lo fue..como digo..el día estaba para pasear.. al salir..la niebla había desaparecido..se convirtió en un sol brillante y un frío que se te clavaba en los huesos como sólo en este lugar de la geografía sabe hacerlo..o al menos, ese es el efecto que ejerce sobre mí..olía la tarde a castañas y podía presentir los magostos imaginarios en los parques cercanos..cogí aquella pequeña hoja amarilla sobre la mano..ya digo que últimamente estoy un poco despistada..recorrimos un trozo de la ciudad buscando un cartel de amélie..el frío cada vez era más intenso y el hombre del quiosco decía que aquella revista no se publicaría de nuevo hasta el ocho de noviembre..entonces, ella se compró la anterior..pensaba en alto, mirando la esquina un poco magullada de la carpeta que acompañaba a la revista infantil que le habían vendido, si debía llevársela así..yo pensé también..es la última, yo me la llevaría, le ponemos un poco de celo y para el uso, valdrá..luego me planteé si este pensamiento se podría aplicar a toda situación..y no, no se debería..subí mi foulard con dos vueltas desde la base del cuello hasta la barbilla..no puedo soportar el frío en esa zona..igual que en los pies..eran las seis y media y la jornada empezaba a ensombrecerse y a pedir un buen café..una vez saciada esta necesidad, nos despedimos hasta la semana siguiente..estableciendo día y hora..para que no se nos escape, que ya nos conocemos..que mi despiste es un poco más pronunciado que de costumbre...y seguí las miguitas que había dejado por la mañana.al apretar el mando, las luces del coche me mostraron su lugar..se percibía una especie de vaho en el ambiente..circulé despacio..no acertaba a ver si había gente en las bocas de los pasos de peatones..la calefacción impedía que el cristal se empañase..cuando salí de la zona verde..los edificios que esperaba reconocer se habían convertido de nuevo en sombras..esta vez más oscuras..los semáforos sólo eran luces colgando en el aire..abrí la ventanilla..el frío húmedo entró de golpe.. y empecé a pensar que sí..seguro..que estoy un poco despistada...que si me sentará bien tanta ida y venida..que sí...que acabaré mareada..y se me escapa una sonrisa..que suena enrique..y la noche me huele a magostos y castañas..

Enrquique Urquijo y Los Problemas. Enrique Urquijo y Los Problemas (1993). El primer cruce.

4 comentarios:

  1. Maravilloso escrito Me ha encantado tu blog
    abrazos

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  2. Bienvenida, a mí me ha encantado el tuyo.. Un beso.

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  3. ya estamos juntas
    gracias por tu bello comentario

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