miércoles, 3 de septiembre de 2014

POESÍA EN MAYÚSCULAS

Dicen que nombra aquello que no existe..espero que se equivoque el creador de la definición..pero si así fuese..merece la pena el disgusto

Pleamar


La distancia más larga entre dos personas
es un sueño imposible.

He de creer
que todo ocupa un hueco,
que un adiós es la cuna de otra cosa distinta pero igual.
Que tu mirada de otoño que no rompe
seguirá existiendo en el mismo punto de mi memoria
que te esperaba
cuando solo eras aire bailando bajo el mar.
Que tus dedos suaves
vendrán infinitos a deshacerme
los nudos
y que al cerrar los ojos
siempre sonará tu risa al otro lado.
Que tu ausencia alumbrará
tu presencia
como sol en océano
y que no habrá distancia
capaz de cerrar la puerta
si seguimos confiando en el viento.
He de creer
que mi fe no echará por tierra
este milagro.

Has de saber
que creí en las flores
cada día que te observé tormenta,
que habitas aquí dentro y te siento calmada
y me lates tranquila
y te vivo sin pausa,
que eres eterna en tu prisa por vivir
y cuando me llevas a ti
me siento más yo,
que volveré a por ti
y sonreír será entonces sencillo.
Has de saber
que una persona está hecha de personas
y tú ocupas todo mi cuerpo.

La distancia más larga entre dos personas
es un sueño imposible.
Y nosotras dormimos
espalda
sobre
mano
sobre
ojo
sobre
boca
sobre
pie
sobre
nuca
sobre
corazón
sobre
todo
para
siempre.

Elvira Sastre

martes, 6 de mayo de 2014

ERES.

Desordené el tiempo.. invertí la forma natural de las cosas..no lo volveré a hacer ..el que no arriesga no gana..pensaban mi angelito y mi demonio..cansada yo ya de pensar..me puse los zapatos primero..me besaba y perdía el norte..descontrolé los engranajes..yo..la reina del bien hacer..de la baraja del as al rey..ella me dijo ven y entré por el tejado..se me cayo de los bolsillos..a medida que avanzaba..el vértigo de un tercero..el miedo a su frialdad..la que veía y la que intuía..se me llenó la mochila de un humo grisáceo que tiño nuestras coladas en días de calor intenso..de una especie de ronroneo calmo que acompañaba nuestros movimientos suaves al colocar nuestro despertar y dormir entre mi abrazo y el suyo..de madrugada susurraba te quieros sin saberlo y su frialdad oculta se desvanecía tras ellos..nunca le dije mi secreto..no se lo digo..la escucho..la beso y sonrío cuando me mira sorprendida..con los párpados hinchados..desordene los tiempos..llegue cuando aún recogíamos los restos de un largo verano..por suerte lo recorrimos juntas..de aquel verano azul a la m30..y no, no (nos)me equivoqué.

Dani Martín. Pequeño. Eres(2010)

martes, 25 de marzo de 2014

HAY ALGO MÁS

El autobús marca las 23:27 cuando el sol señala el mediodía..recorre pueblo tras pueblo mientras el clima cambia al avance del kilometraje..igual que los pasajeros..hay dos italianas morenas, altas, grandes..se podría decir..una duerme contra la ventanilla mientras la que se sienta en el asiento del pasillo me enseña sus manos..grandes y morenas..como su pelo..negro y frondoso..me entretengo pensando en lo que le costará meterlo en ese gorro de lana rojo que asoma de la riñonera..uñas bien cuidadas..cuestión que me extraña pues  desde el primer momento he creído que hacen el camino de Santiago..pareciera que al revés..delante de mi, en la fila inmediata de asientos..acaba de cambiarse un chico que portaba una  bien cargada mochila..con atuendo deportivo y perfectamente engominado, decido que es jugador de fútbol del equipo local de alguno de estos pueblos castellanos..que vendrá de ver a su madre y vuelve a su grato oficio..el sol entra por la ventanilla y esbozo una sonrisa pensando que en el bolso tengo las gafas de sol..justo lo mismo que pensaba hace una hora, cuando la nieve y el cielo gris rodeaban el autocar, pero por circunstancias opuestas..el futbolista de primera regional se ha intercambiado por una chica muy morena, por su acento de algún país de Hispanoamérica, que llega con una bolsa de patatas fritas abierta en la mano, la cual apenas le deja posar el bolso de mano y la bolsa de supermercado que la acompañan..cuando lo consigue, de una manera que yo ignoro, engulle la citada bolsa e inmediatamente después introduce la mano en el bolso, de donde saca un paquete de papel aluminio que una vez abierto resulta ser un bocadillo de chorizo casero que ambienta el lugar..mientras, el autobús sigue recorriendo lugares..lento..de la misma manera que yo recorrería tu espalda..vuelvo al asiento que ocupo y deduzco que la señora se vino a trabajar a este país en un buen momento, y ahora que ya no lo es tanto..le salen trabajillos fuera de Madrid..a dónde ahora vuelve..de dónde prefiere no mover a sus hijos..pues cree que ya bastante es con que lo haga ella..y en eso estoy cuando recuerdo una entrevista de esta semana a Juan José Millás, en la que habla de la capacidad del ser humano de desdoblarse..de cómo en el metro al ver la cara de la gente sabe que como él, están fabulando..como yo en este momento..habla  de su nueva novela..dice que habla del amor auténtico..del aquel que se enamora de lo que no se hace..me quedo pensando la frase..vuelvo a tu espalda..y a qué hay en ti..que me cura tanto..en ese algo más..ahora tan cerca.

Andrés Suárez. Cuando vuelva la marea (2011). Hay algo más